Mostrando entradas con la etiqueta 2004. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2004. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de julio de 2008

Escornalbou 2004

Aquí Elena y yo, entre nuestros guardaespaldas en misión secreta en el castillo de Escornalbou. (Elena no está sentada..., ¡es que ellos son grandes!)
Para ser un mal año, fue una buena excursión. Todo fue tal como se había organizado, excepto la comida en Tarragona (...todavía guardo de recuerdo la hoja de reclamaciones de aquel restaurantecito de pésima propietaria en la Plaça del Rei).

domingo, 15 de abril de 2007

Montauban 2004, el día de después

A pesar de todo, fue un bonito viaje aquel día de después de los atentados del 11M, lleno de contrastes: allí sol y buen tiempo como si nada hubiera pasado; lluvia, nieve y desprendimientos en el Pirineo español a la vuelta. Quizá la meteorología nos vaticinaba lo que estaba pasando en España en aquel momento...

Lo más méprisable: la actitud de los guardias civiles que nos retuvieron a punta de metralleta, hasta que hubieron revisado nuestros DNIs, justo antes de atravesar la frontera y dejaron, sin embargo, pasar sin inspección ninguna a un Peugeot gris francés con 4 magrebís. Siendo que nosotros acabábamos de salir de desayunar de un bar a 50 m y los vimos instalar el puesto de control en el que no paraban a nadie excepto a nosotros, que somos de la tierra y que éramos los menos sospechosos, pues todo el mundo sabía ya a esa hora, a las 7 y media de la mañana, por los medios de comunicación, que todos los indicios de la autoría de los atentados apuntaban a Al Qaeda. Pero claro, ¡el Gobierno, en sus trece, ya había decidido que la culpa era de la ETA!
Lo más touchante: el momento en que una ancianita francesa se nos acercó tras aparcar a la llegada para darnos el pésame y compadecernos por los muertos en el atentado de Madrid el día anterior. Todavía me asaltan las ganas de llorar por la mezcla de emociones encontradas que me provoca.

viernes, 23 de marzo de 2007

Nihon no ryokoo natsu yasumi 2004. (Viaje de vacaciones de verano a Japón)

¡El viaje de mi vida! ¡Qué país tan maravilloso, Japón 日本! 20 días interminables en que todo fue absolutamente perfecto e increíble. La gente amabilísima, los paisajes deslumbrantes, la coexistencia equilibrada entre naturaleza, tradición y modernidad, la seguridad ciudadana, el orden y el exotismo...
Vista del templo de NiGatsu en el bosque sagrado de Nara 奈良, la primera capital del imperio nipón.
Lo único que podría reprocharse serían las chicharras de 15 cm con su estridente sonido, que nos despertaban a las 5 de la mañana cada día en Osaka 大阪.
Aquí en Kyoto 京都, la segunda y anterior capital: el Kiyomizu-dera, otro complejo de templos que no hay que dejar de visitar . En perspectiva minimalista, detrás de mí: Noel y Marga.
Tampoco dejéis de visitar la moderna Kobe y el bucólico Hakone, a los pies del volcán Fuji-san.