El de
Monzón, no por cercano, desmerece ni un ápice. (Al fondo se ven Sierra Guara y nevadas, las Tres Sorores y el Cotiella).
Con restos árabes del s. X en la actual Torre del Homenaje, fue ampliado por los templarios tras su conquista en 1089 por parte del futuro rey Pedro I, hijo de Sancho Ramírez.
Poco más de un siglo después, Jaime I fue internado en él a la muerte de su padre Pedro II de Aragón en la batalla de Muret. Allí aprendió el arte de la Guerra y la "Conquista"...
Tras muchos siglos de olvido, por fin se ha aprobado un Plan Director para su conservación y reconstrucción, (demasiado laicista, para un castillo templario). Sólo falta ponerse manos a la obra.Lo mejor de Monzón, sin duda, la Con
catedral de
Santa María del Romeral, con campanario mudéjar sobre tres naves del más puro románico, donde se llegaron a reunir las Cortes de Aragón hasta en 17 ocasiones.