me fotografié para mi colección en el templo de Luxor con el obelisco gemelo de aquel de la Place de la Concorde de París, sobrevolamos la vasta presa de Assuán hasta el lejano Templo de Abú-Simbel,
me encanté ante los espléndidos tesoros de Tutankamon en el Museo de El Cairo, la delicada belleza de la Mezquita de Saladino, el bullicio de El Kahlili, o la indómita primera pirámide en Shakara,
me encanté ante los espléndidos tesoros de Tutankamon en el Museo de El Cairo, la delicada belleza de la Mezquita de Saladino, el bullicio de El Kahlili, o la indómita primera pirámide en Shakara,