Frío, viento, lluvia y hasta algo de nieve no impidieron que viera otro de los hitos de la arquitectura moderna, aunque ya tenga recién cumplido el siglo: la elegante Frederick C. Robie House de Frank Lloyd Wright (en la foto), situada en Hyde Park, junto a la Universidad de Chicago. Da gusto verla recién acabada de restaurar, aunque, para acabarla del todo podrían amueblarla tal como fue originalmente.
Igualmente espléndida e instructiva fue la visita de la casa-estudio de Wright en el bucólico Oak Park.
Igualmente espléndida e instructiva fue la visita de la casa-estudio de Wright en el bucólico Oak Park.

También hubo días buenos, en los que disfrutamos de los paseos por el Millenium Park y nos hicimos fotos en la divertida the Cloud Gate (Puerta de la Nube de Anish Kapoor, en la foto) o más conocida por los nativos como the Been, la judía.
Las visitas nocturnas aportaron otro tipo de espectacularidad a la frialdad de la ciudad: en la foto, vista del río Chicago y de las Marina Towers).
De la comida y de la gente, sólo me cabe decir que era correcta, nothing else; ¡ah! y que no hay quien los entienda: suerte de los hispanohablantes...