viernes, 1 de enero de 2010

Ribera del Duero con los 5 sentidos. Diciembre 2009

Ya se sabe que no se conoce un lugar hasta que profundizas en toda su idiosincrasia. (Detrás de mí el altivo castillo de Peñafiel). Así, además de ver estas tierras castellanas por fuera, hemos podido saborear sus frutos por dentro. Aunque la verdad es que no sabría decir si para bien o para mal, pues a partir de la tercera cata todo se volvió confuso...
En la foto, Bea, Sergio y yo frente a San Pablo de Valladolid, con representación de mantecados típicos y sin resaca, ¡eh!