Aun así nos hemos atrevido a ir a la montaña con todas las medidas de seguridad, mascarillas, distancias, hidrogel, etc. Y a celebrar los cumpleaños estivales en una sola sesión.
Hemos llegado a Eriste, al embalse de Linsoles, a un restaurante donde se comía buena comida, pero sin distancia suficiente de seguridad con otras mesas y acabamos en Benasque, donde seguía paseando mucha gente sin mascarillas. Y por entonces ya era obligatoria, excepto en las terrazas exteriores de bares mientras se consume y con distancia, como nosotros, por supuesto.

















































