Por fuera, la presa de Canelles (en la foto) tiene unos 150 m de altura vertiginosa respecto al río Noguera Ribagorzana; y por dentro, había un desnivel de más de 60 m, ya que el pantano estaba sólo al 27%, aunque el agua estaba perfecta para nuestros kayaks.
Hicimos más de 8 Km en kayak (o piragua) con paradas -claro- que incluyeron saltos desde el acantilado central, recogimos fósiles marinos, vimos la impresionante prisión medieval excavada en la roca a 50 m sobre el agua, y subimos (y a tramos escalamos, en la foto) a la ermita románica del s.XI de San Vicente de Finestres, donde comimos .

Al final, como premio, nos tiramos desde el acantilado central; empezamos por 3 metros y acabamos en más de 6 los más atrevidos.
Al final, como premio, nos tiramos desde el acantilado central; empezamos por 3 metros y acabamos en más de 6 los más atrevidos.
¡Toda una aventura!










