
Como las antiguas obras de teatro, transcurre en un solo escenario (Barcelona), un solo día y tres actos: salud, visitas y paseos bajo un agradable sol de final de octubre. Un día precioso, cálido, parsimonioso, repleto de antiguas sensaciones concentradas y perfectamente dosificadas. Un oportuno momento para recargar las energías del cuerpo y la mente.
