Parece paradójico que uno eche de menos aquel sitio donde el estrés era insoportable. Pero no es el sitio sino el momento lo que determina algo. Así, volver una semana de vacaciones a Barcelona ha sido algo reconfortante. Revisitar sitios con otros ojos, con otros ánimos, con tranquilidad, y con otras compañías ha resultado gratificante y reparador.
Playa, Acuario, Museo Egipcio, Cosmocaixa, catedral, Corte Inglés (sin la obsesión consumista de comprar nada), más playa, restaurantes, e incluso visita rápida a Sant Feliu de Guíxols y Platja d'Aro, casi no dieron lugar al descanso. Lástima que la gente siga conduciendo tan mal en la capital...
Volveré (de visita).
Playa, Acuario, Museo Egipcio, Cosmocaixa, catedral, Corte Inglés (sin la obsesión consumista de comprar nada), más playa, restaurantes, e incluso visita rápida a Sant Feliu de Guíxols y Platja d'Aro, casi no dieron lugar al descanso. Lástima que la gente siga conduciendo tan mal en la capital...
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